RECUERDO DE UNA LECCIÓN NO APRENDIDA

Publicado en por Urz

RECUERDO DE UNA LECCIÓN NO APRENDIDA

Es por todos conocida la terrible e insoportable lentitud de la justicia española, y una vez más es noticia, aunque no solamente por dicha lentitud. Desde que un 13 de Noviembre de 2002 una chatarra flotante empezase una peculiar peripecia por la costa gallega dejando todo lleno de porquería, “habemus sentencia”, y la misma ha dicho un “aquí no pasó ná”. Increíble y llamativo, pero así de rotundo.
Todavía recuerdo cuando todos vimos por la televisión como ese cacharro se partía en dos; vimos como en los puertos de la costa de Galicia los lugareños se preparaban para una tragedia; observamos como al Gobierno de turno le pillaba a contrapié el descalabro; recogimos la porquería que llegaba a tierra y nos enorgullecimos al ver como la gente de toda España se movilizó como nunca para recuperar un territorio emponzoñado. Todas esas imágenes son parte de la memoria de una generación de gallegos que superamos un desastre que caía sobre nuestras cabezas. Todavía recuerdo el día en el que en un traje blanco de Tragsa embutido , mascarilla (que todavía guardo) en cara y espátula en mano me fui a las costas de Corrubedo con el resto de compañeros de la facultad. Había chapapote por todas las partes y eso a pesar de a priori haberse superado la fase más crítica en la que una avalancha viscosa de color negro parecía devorarnos. Rascamos con ganas las piedras de la recortada costa gallega con la idea que nunca volvería a ser nada igual en nuestro mar. Más de una década después, esa costa ennegrecida está de nuevo limpia. Solamente cuando uno se interna en las rocas más abruptas en los acantilados vemos vestigios de porquería. Del resto todo está como antes, y eso nos alegra y enorgullece enormemente a todos los gallegos y españoles.

Pero dejando a una parte los recuerdos y yendo a la parte política, mucho nos tememos que otro Prestige podría pasar hoy mismo, con consecuencias semejantes a las del 2002-2003.El Gobierno volvería a estar fuera de juego, la izquierda y separatistas echando mierda, el pueblo (esperamos) respondiendo a la altura de las circunstancias como entonces, los dueños de la chatarra y la porquería llenándolo todo de negro gratuitamente. Nuestra Costa Atlántica y Cantábrica es carne de cañón del naufragio de petroleros y otros buques con mercancías peligrosas. En 32 años anteriores al Prestige, hasta cuatro grandes tragedias sacudieron las costas gallegas en semejantes circunstancias (Polykomander en 1970, Urquiola en 1976, Casón en 1987 y Mar Egeo en 1992), y aunque se han prohibido para la circulación los famosos buques monocasco, miles de toneladas de crudo y otro tipo de sustancias altamente contaminantes siguen amenazándonos. Lo peor es que sin comerlo ni beberlo tendríamos que volver a cargar con el daño ecológico y los cuantiosos gastos de su limpieza. ¡Esa es nuestra desgracia!
Para terminar, vamos a desgranar el papel y trayectoria de los principales protagonistas del desastre y su estado actual:
-Apostolos Mangouras : Capitán del Prestige. Único condenado (a 9 meses) por desobediencia grave a las autoridades españolas. Seguramente no haya sido culpa suya el naufragio, pero su actitud fue de todo inaceptable. En otro país hubiese ido por la borda.

-Nikolaos Argyropoulos: Jefe de máquinas. Tampoco tiene mucha culpa. Cuestión aparte es considerar a los dueños del barco. Ellos son los que deberían de haber pagado el desaguisado.

-Juan Manuel López Sors: Director General de Marina Mercante entonces. Así como cada Español tiene dentro un Seleccionador Nacional de Futbol, en aquellos días tenía un Director General de Marina Mercante. No sé si la decisión correcta fue alejar el barco de la costa o meterlo en una ría (servidor es lego en dichas materias), lo que si queda claro es que fue la que menos jaleo iba a generar, y lo digo por esa entrañable tradición galaica de no ver más allá de tu aldea y de paso joder a la del vecino. A saber, que si por poner un ejemplo se le hubiese ocurrido meterlo en la Ría de Ferrol, éstos la mandarían para la de Coruña, los de Coruña para la de Vigo y estos últimos para la de Muros y Noya, y todo esto a punta de cañón de fragata. El accidente le pilló a contrapié y actuó tarde como el resto del Gobierno. Esa es su condena.

-Francisco Álvarez Cascos, Manuel Fraga, Mariano Rajoy, Xosé Cuíña: Prácticamente lo mismo que el anteriormente mencionado. Ni se imaginaban la que se les venía encima aquel 13 de Noviembre de 2002, por lo que siguieron como si nada pasase. Cuando quisieron reaccionar ya era tarde.

-José María Aznar: Éste merece un capítulo especial. Su actitud chulesca y déspota fue uno de los principales elementos de cabreo de la población. Su “desaparición “del escenario durante meses creó una sensación de abandono entre los que más de cerca estaban sufriendo la catástrofe.

-Nunca Mais : ¡Qué decir de éstos!... Ejemplo claro de agit-prop del bolchevismo de porra, fue una hábil herramienta de manipulación de los sentimientos de la población para interés partidista. Personajillos como Suso de Toro o Manuel Rivas, a los que no nos llegó con tragarnos sus libros en el bachillerato que aún tuvimos que aguantarlos día sí y día también en la televisión pontificando y dando lecciones de “dignidade” (palabra repetida obsesivamente por estos sujetos). Para toda esta gentuza, una buena patada en los cojones (virtual, ya que no puede ser de otra forma).

La tragedia del Prestige está ya en el recuerdo, pero mucho nos tememos que algo semejante pudiera pasar delante de nuestras costas y con consecuencias parecidas. Está claro que estamos a tropezar siempre en los miembros errores y a no aprender de lo ocurrido.

Etiquetado en Galicia, Justicia

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