PODANDO A PODEMOS
Ayer mismo, mientras daba un paseo pude ver un cartel negro que anunciaba la presentación de “Podemos” en la ciudad. Dicha candidatura, de claro corte ultraizquierdista y próximo al conocido “Movimiento 15-M”, pretende presentarse a las próximas elecciones europeas del 25 de mayo. Una vez llegado a casa, intenté buscar algún tipo de programa de dicha candidatura, siendo infructuosa la búsqueda. Por eso, la única base que tenemos como referencia son las intervenciones de su líder, el “mediático” Pablo Iglesias, en los diferentes medios ,por lo que tomaré como referencia la grabación de la presentación de dicha candidatura en Gijón (para muestra, queda reflejada en la parte de final de este artículo). Una vez escuchada, no hay nada mejor que desenfundar las tijeras y empezar a podar los argumentos que estos señores plantean. Lo cierto es que no son para nada originales en su propuesta, limitándose a mezclar grandes dosis de demagogia con retórica y construcciones ideológicas marxistas. En definitiva, es una propuesta que debería de estar más que enterrada de no ser por las bajas pasiones que despierta la crisis actual y los fracasos educativos de la LOGSE. Vayamos pues a desgranar la intervención:
Tras comenzar desenterrando la mitología “Guerracivilista” y hacerle un poco la pelota al público local, el mediático líder comienza hablado sobre la grave situación social y laboral de la España actual. Todos sabemos que los 645 euros del S.M.I. son una miseria, y que cada vez el Estado otorga menos protección al común de los españoles. Todo eso es cierto, pero el señor Iglesias se olvida de una cosa: La España actual es una Nación al borde de la ruina, con una escasa capacidad interna de generar riqueza y por si fuera poco, fuertemente endeudada. Para ello, el Señor Iglesias debería de haber iniciado su discurso de la siguiente forma: “España tiene que crear un sector productivo fuerte, el Estado debe de favorecer, proteger y articular el desarrollo de sectores productivos y protegerlos de la depredación exterior, y una vez creado dicho escenario y recogidos sus frutos, elevar la protección social y mejorar las condiciones de los españoles”. Esa sería la articulación correcta. Lo otro, populismo barato y creencia en que el dinero nace de los árboles. No hay nada más nefasto que el intervencionismo europeo en la soberanía española, pero con artículo 135 de la C.E. reformado o sin él, ninguna nación se sostiene sin control determinado de su gasto. El famoso “déficit cero” no es de por sí ni bueno ni malo, solamente depende del destino que se le dé a ese dinero, y ese destino en manos de alguien como Pablo Iglesias va a ser a todas luces malo de solemnidad.
Retoma el famoso lema del “Sí se puede” y defiende el fraude fiscal según las clases sociales y poder de renta. Que grandes empresas coticen en paraísos fiscales no excluye que trabajar y cobrar el paro a la vez sea un hecho reprochable y denunciable para todo aquel que lo realiza, independientemente de su poder adquisitivo. Sobre el lema famoso, deberíamos afirmar el “Sí se puede, pero asumiendo las consecuencias”. Entre las cosas que el Sr Iglesias defiende, está la expropiación de viviendas a los bancos. A mí me parece perfecto, pero entonces P.I. podría encontrarse algún día con esta situación al acercarse a retirar dinero a una oficina bancaria: Imaginemos que P.I. necesita 500 euros para comprarse unas alpargatas nuevas o unos cogollos de “maría”. Su posible conversación con el cajero sería la siguiente:
P.I.-¡Salud, camarada proletario!. Necesito retirar de mi cuenta 500 euros.
Caj- ¡Salud!, verás, camarada es que el dinero que depositaste en su momento lo ha utilizado una familia para comprar una vivienda que no pueden pagar, y como no los vamos a desalojar porque son un matrimonio con tres hijos y suegra, pues no vamos a poder recuperar tu dinero de momento.
¿Aceptará P.I. la nueva situación y se resignará a caminar con alpargatas viejas y no tener subidones cannábicos? La ley hipotecaria, promulgada en tiempos de la Restauración, es un desastre y una rémora para la España actual. El precio de la vivienda en España ha sido (y es en parte) una locura inasumible para muchos españoles, debido mayormente a una sobrevaloración del suelo. Tampoco ha existido en los últimos años una activa promoción pública de la vivienda, basada en la justicia y la accesibilidad económica. Todo es cierto y enmendable, pero una vez más debemos de ir a la realidad y entender que el dinero no surge de la creación espontanea. Aún expropiando a los bancos todo lo expropiable y haciendo que el señor gordo de chistera y puro quede en calzoncillos, es probable que o bien P.I. siga sin recuperar su dinero o la familia se quede en la calle. Nada se genera de la nada, ni aun estando el mago P.I. de por medio.
Prosigue nuestro amigo con otro peloteo al público y les suelta “el poder sois vosotros”, a lo que habría que responder “por supuesto, y así nos va”. Nuestra situación actual es fruto del poder de decisión de los españoles más de 35 años, por lo que de poco vale ahora protestar. Los españoles llevan votando podredumbre desde 1977; quisieron la desastrosa Constitución de 1978; aplaudieron fervientemente nuestra pertenencia a la UE y han sido sujetos activos en nuestra corrupción moral y descalabro económico… ¡vamos, toda una garantía de éxito el poder de decisión de los españoles! Sin embargo, creo que no van por ahí los tiros de P.I., ya que por lo que parece, lo que él entiende por “poder” es la chusma sublevada en las calles, el poder de la asamblea y el matonismo piquetero de huelga general. Ahí saca la patita el manso P.I.
Y sí, estamos hartos de lo que hay, pero también de elementos como tú. A tí y a tu candidatura se le podría decir aquello de “Contigo no, bicho”. La desesperación ante el desolador panorama de la política Nacional no puede ser la excusa para que cuatro demagogos con ideas fracasadas quieran hacerse con el poder.
Tu concepto de la Patria es absurdamente inexistente, y basado en lo único que el marxismo considera que es el Estado, una vaca lechera a la cuál esquilmar todo lo que puedas. Una Patria es una comunidad de personas unidas por vínculos culturales, históricos y sentimentales en un proyecto común de convivencia. A ese proyecto, todos los miembros deben de preocuparse más de aportar a la causa común que recibir. Eso P.I. no lo entiende, para él lo importante es el “Deme, deme, deme...” . Una Patria funciona cuando uno se preocupa más por saber qué puede hacer por ella que por lo que puede aprovecharse de la misma, lo que no excluye que ésta pueda y deba tener un sistema de protección adecuado para todos sus súbditos.
Y por último, tu disertación final sobre el miedo lo explica todo y demuestra perfectamente vuestras pretensiones: Sembrar el odio entre los españoles, esquilmar y engañar, y al que se oponga, palo al canto. Vuestra visión de la vida es cortoplacista y mezquina, que no tendría la mayor importancia de no ser por el veneno que inoculáis a los sufridos españoles que en su desesperación ante el lamentable panorama puedan ver en vosotros algún tipo de esperanza. Es más necesario que nunca la formulación en España de un sistema en el que impere la justicia social, pero en ningún caso deberá de establecerse rescatando odios ni enfrentamientos, ni mucho menos demagogias baratas que tienen las patas cortas y el recorrido casi inexistente. Aunar a todos los españoles en una causa común por encima de odios y divisiones es tarea todavía pendiente en el panorama político español. A ella, confiamos nuestras esperanzas, pues de lo contrario tendremos que seguir soportando a P.I.
Aquí os queda la intervención del tipo éste. Que la disfrutéis.